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Cuánto cuesta una casa sostenible

Últimamente recibimos muchos correos de personas interesadas en tener una casa sostenible y más concretamente con el sistema de prefabricados Arropa. Por esta razón he decidido escribir sobre la eterna pregunta de ¿cuánto me va a costar la casa?

Consciente de que la respuesta va a decepcionar a todos, voy a contestar con total honestidad… La casa costará lo que decidas que cueste. Diseñar y construir una casa implica todo un mundo de variables y posibilidades, más de las que se manejan al comprar un coche. Sin embargo, todos entendemos la inutilidad de preguntar cuánto me va a costar el coche.

Desde el momento en que se comienza a diseñar un edificio, cada decisión que se toma influye en el coste del mismo. Por eso no es posible dar sin más esa cifra cerrada que todo el mundo espera.

Sabemos que hay sistemas constructivos, instalaciones y acabados que son más caros que otros, por eso, lo razonable es ir combinándolos en función de nuestras preferencias y posibilidades económicas.

Uno de los costes más importantes en la edificación es el de la estructura y la cimentación. Y esta última depende de las características del suelo, por lo que podríamos decir que una misma casa construida en una parcela u otra puede variar considerablemente su coste.

Como pasa con todas las cosas, en general, cuanto más convencional y más sistemas seriados se usen en una edificación, más pueden abaratarse los costes. Por el contrario, en el momento en que se usan soluciones fuera de la producción en masa el coste se eleva.

¿Es más cara una vivienda sostenible que una convencional? En igualdad de condiciones la respuesta es sí, simplemente porque se sale de la norma ¿Cuánto más cara? Pues sólo un poco más o muchísimo más. Eso ya depende de tantas cosas que sólo es posible determinarlo mediante la realización de un proyecto de ejecución.

Lo que yo encuentro más interesante en el proceso de elegir un camino u otro, son las prioridades que se establecen en la vida y cómo éstas cobran mayor o menor importancia. En este sentido edificar de forma sostenible implica una elección que va más allá del coste económico y que tiene más que ver con otras cuestiones como por ejemplo ¿cómo quiero vivir? ¿cuál es el planeta que quiero habitar? ¿cuál es la herencia medioambiental con la que voy a contribuir?

Contestar esas preguntas es lo que determinará que el presupuesto de tu vivienda tome el camino de la sostenibilidad o no, sin verse modificado significativamente.

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