BIOCLIMÁTICA INVIERNO_ABN

Arquitectura bioclimática: seis principios básicos

El edificio bioclimático se diseña para generar y mantener el confort térmico óptimo de las personas que lo habitan, aprovechando los recursos naturales a su disposición.

Gracias al diseño arquitectónico bioclimático, un edificio puede reducir considerablemente su consumo de energía manteniendo el confort deseado.

Algunos principios básicos de la arquitectura bioclimática en climas templados son:

  • Captación y protección solar: La arquitectura bioclimática emplea grandes ventanales o galerías de cristal orientadas al sur para poder captar los rayos solares y calentar las estancias en invierno. Por otro lado, para evitar que el sol incida en el edificio en verano, se disponen aleros y persianas que proyecten sombra.
  • Orientación óptima del edificio: La forma de un edificio y su orientación influyen significativamente en su funcionamiento térmico. Cada edificio requiere de una orientación concreta dependiendo del uso al que esté destinado. Pero en general, la disposición que se busca es una orientación al sur para captar el mayor número de horas solares y una situación protegida de los vientos dominantes de la zona.

  • Acumulación de calor o frío: Como la temperatura varía mucho del día a la noche, es interesante poder acumular todo el frío o el calor captado durante la mitad del día para poder emplearlo en la otra mitad. Para acumular frío o calor es frecuente utilizar muros de alta inercia térmica o tanques de agua. En invierno se acumula el calor obtenido del sol para usarlo por la noche y en verano se acumula el fresco de la noche para usarlo durante el día.
  • Aislamiento térmico: Ya sea en invierno o en verano, es esencial conservar de forma constante la temperatura interior del edificio. Después de haber captado y acumulado las calorías deseadas, es importante no dejarlas escapar. Para ello hay que disponer de un buen aislamiento en las fachadas, ventanas y cubiertas. Invertir en el aislamiento va a permitir sacar el máximo partido a la energía empleada para calentar o enfriar las estancias.

  • Ventilación y refrigeración: En arquitectura bioclimática, las ventanas se disponen para favorecer una buena ventilación que aproveche el fresco de la noche en verano. Otra estrategia interesante que se emplea en bioclimática es aportar aire enfriado en el subsuelo mediante pozos canadienses.
  • Uso del agua y la vegetación: La vegetación es una gran reguladora de la temperatura. Plantando árboles de hoja caduca en la zona sur del edificio se consigue sombra fresca en verano, permitiendo el paso de los rayos solares en invierno. También se puede utilizar vegetación de hoja perenne en la zona norte como protección frente al viento. Otro recurso muy práctico para generar frescor es disponer de fuentes de agua o regar la vegetación.
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